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Por la unidad de los pueblos latinoaméricanos afuera el neocolonialismo



sábado, 16 de octubre de 2010

Socializacion experiencias con miembros del MOCASE-VC

Programa de charlas socializadoras de la experiencia desarrollada en la Escuela Agroecológica del MOCASE-VC, estarán presentes dirigentes del Movimientos Campesino de Santiago Del Estero.

El día 25 de Octubre a las 20 horas en el auditorio Rodolfo Walsh – Facultad de Ciencias de la Educación, calle Buenos Aires.

El 26 de Octubre a las 10 horas en la Escuela Almafuerte, y a las 20 horas en ATE

El 28 de Octubre en Escuela Alberdi y a las 18 horas en el salón de la Normal, en UADER.

Experiencia en Santiago del Estero. MOCASE-VC

Interés General: EXPERIENCIA. Futuros maestros rurales desarrollaron su pasantía en Santiago del Estero
Estudiantes se nutrieron del modelo alternativo del Mocase
Ver imagen

experiencias. Los futuros maestros rurales Leandro Taborda y Domingo Crettaz, junto al profesor Manuel Ramat durante su visita a EL DIARIO.
josé carminio

Alumnos avanzados y docentes de las escuelas Alberdi y Almafuerte llegaron hasta Santiago del Estero para experimentar la realidad de una comunidad que resiste y se consolida sobre prácticas y conocimientos ancestrales que se contraponen a los impuestos por este sistema económico; en definitiva, experimentaron otra forma de educar y de vivir.

Reducir Ampliar

En una iniciativa promovida por la comunidad educativa de las escuelas Alberdi y Almafuerte, un contingente integrado por educadores y alumnos del nivel medio y del profesorado de docentes rurales concretaron un intercambio con los integrantes de la escuela agro-ecológica del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase). La experiencia la desarrollaron en la localidad de Quimilí, ciudad cabecera del departamento Moreno, al noreste de Santiago del Estero, distante unos 200 kilómetros de la capital provincial, y con una población de alrededor de 11 mil habitantes.
“Estuvimos tres días compartiendo junto a ellos y pasantes de Francia, Italia, Brasil, España, Guatemala, más organizaciones y estudiantes de Rosario, Córdoba, Buenos Aires y Mar del Plata que también están haciendo sus pasantías, en un campamento conviviendo con las comunidades que están en distintos lugares de Santiago del Estero y que conforman el Mocase y resisten el desalojo que le quieren hacer permanentemente”, destacó el profesor Manuel Ramat en el inicio de su charla con EL DIARIO.
Según explicó, la idea de llevar a cabo esta vivencia tiene, por un lado, el objetivo de acercar a los alumnos para que convivan con la realidad de estas personas “que se reconocen pertenecientes a los pueblos originarios, con una fuerte tradición cultural de valoración de su costumbre y de su patrimonio”, subrayó; por el otro lado, el propósito es que los futuros educadores rurales y en otros casos técnicos en producción agropecuaria, puedan conocer un modelo alternativo “que no daña el ambiente, que respeta la naturaleza pero por sobre todo que tiene un profundo respeto por la persona”, enumeró Ramat.
“Todo esto lo pudimos experimentar conviviendo tres días y teniendo las mismas necesidades de comida, agua y confort; donde además vimos de cerca su resistencia y compartimos la vivencia de quienes son detenidos y golpeados por defender lo suyo”, narró.

EXTENDER LA PRÁCTICA. A partir de la práctica realizada en Santiago del Estero, los docentes involucrados en la iniciativa le propusieron a la directora de la Facultad de Humanidades de la Uader sistematizar y formalizar este intercambio de manera que se instituya una pasantía para articular con el Mocase, que va camino a la conformación de una Universidad Campesina que ya la están construyendo en Ojo de Agua, una localidad situada en el límite entre Santiago del Estero y Córdoba; donde además van a crear su propia Escuela de la Salud, “sobre todo porque son discriminados y en muchos casos les niegan atención médica por pertenecer al Movimiento, entonces quieren crear su propio sistema de salud para solucionar este problema”, apuntó Ramat.
En consonancia con ello, el docente enumeró los proyectos sobre los que está avanzando el Mocase, entre los que destacó la conformación de un herbario que rescata y preserva las hierbas medicinales y el saber ancestral de los indígenas en cuanto a su poder curativo; en la misma dirección, crearon un banco de semillas para preservar la diversidad biológica, cultivando y guardando todas aquellas semillas que desde hace siglos sus antepasados han venido utilizando; la creación de una Escuela de Derecho es otro de los grandes propósitos, “porque son grandes conocedores y defensores de sus derechos, y no dejan que los avasallen”.

APRENDER. En diálogo con esta Hoja, dos de los alumnos avanzados en magisterio ahondaron en su vivencia y rescataron la experiencia lograda.
“Nosotros ya estamos adelantados en la carrera y a pocos meses de graduarnos como maestros rurales fue un experiencia profunda, que por nuestra orientación se torna más gratificante aún, en el sentido de tomar contacto con otra realidad, otra práctica y defensa de la tierra, con un sistema de producción mucho más humano”, enfatizó en su relato Leandro Taborda.
Asimismo, hizo hincapié en el constante avasallamiento que sufre toda esta comunidad, donde hay dos fuerzas antagónicas que dividen pero se involucran; porque hay niños que pertenecen a familias que militan en el Mocase pero deben acudir a la enseñanza sistemática.
“Nosotros ubicamos desde nuestro lugar de formación a la escuela en ese contexto y vimos que está bastante desdibujada, precisamente por tener una política contraria al Mocase”, precisó.
Para ahondar más en este concepto, se refirió a lo que el Mocase denomina “educación bancaria”, un aspecto muy cuestionado porque ubica al alumno como un mero depositario de saberes, pero imposibilitado para participar en la construcción del conocimiento. “Si ellos cambian ese sistema y son seguidores de la educación popular, con fuertes lazos con el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil; al tiempo que plantean la pedagogía de la alternancia, esto es: dar clases en la escuela una semana y tres semanas en su comunidad realizando tareas para que los alumnos puedan multiplicar experiencia en las comunidades entre quienes no pueden llegar a esa instancia”, argumentó.
“La idea principal de esta experiencia fue mostrar que hay otra forma de educar, de producir y de vivir, que quizás no produce tanta rentabilidad pero sí genera un profundo respeto por la naturaleza, la sustentabilidad”, distinguió finalmente Manuel Ramat.

domingo, 18 de abril de 2010

CubaLibre

CubaLibre


Viernes, 16 de abril de 2010
ENTREVISTA
CubaLibre
Enamorada de Buenos Aires o, mejor dicho, enamorada en Buenos Aires, Yusa –la cantante cubana que se presenta en Palermo por estos días– toma distancia de todos los “ismos” que denomina sectarios, así como también de todo lo que sea encubrir la propia identidad.

Por Paula Jiménez
¿Cuándo empezaste a hacer música?
–Era muy chica, no tengo conciencia de no haber hecho música antes. Desde que tengo uso de razón toco la guitarra. Estudié de los 9 a los 23 años. En Cuba, en los ‘70, hubo asentamiento soviético y ellos formaron parte de nuestra educación. Así que me eduqué con rusos, como todos los estudiantes cubanos. Fue mi madre la que vio que esto no era algo opcional en mí: mi gusto por la música era muy evidente. Ella me crió con total libertad y esto influyó en cómo llevé mi vida en general, no sólo mi música sino también el resto de las cosas, como mi sexualidad, por ejemplo.
¿Y cómo es ser una lesbiana pública en Cuba?
–Yo no soy militante, no tengo militancia de ningún tipo y nunca he tenido conflictos con mi sexualidad. También he tenido parejas heterosexuales. Siempre funcioné a partir de la libertad y de ir junto con lo que sentía en cada momento. De hecho, no creo en la militancia feminista como concepto, no creo en ese tipo de militancias sectarias que minimizan y merman lo que tiene que ver con el sentimiento y la espiritualidad. Hoy soy una persona felizmente enamorada, pero eso debe tener que ver con mi historia, con mi propia educación. A mí me motiva la sensibilidad de las mujeres, pero nunca he sido excluyente del sexo masculino. Hay personas que tienen una vida que no es ni siquiera interesante en ese sentido y que se conflictuaron con eso, yo no. Además siempre tuve apoyo de mi familia y mi madre reconoció en mí mi sensibilidad. Ella siempre me decía: “Tú lo que tienes es que ser feliz”. Seguramente a la hora de formar una pareja con una mujer la habré herido, porque para sus preceptos y su historia debe haber sido difícil, porque no son cosas a las que uno esté acostumbrado. Para mi generación es más fácil que para personas que superan los 40 o los 50 y que vivieron otro tipo de vida que la que yo viví.
¿Pensás que es muy grande la diferencia que hay en Cuba entre tu generación y las anteriores?
–Mira, yo no viví la represión que sufrieron personas en los años ‘70. En mi caso lo viví de otra manera. Además el medio también ayuda: yo vengo del mundo del arte, allí funcionamos por amor, por pura vocación. Y de ahí a sentir que te motiva la sensibilidad de lo femenino le pone un extra. Además, me siento orgullosa de ser una mujer y hacer canciones, y también por poder hacerme notar en sociedades como las nuestras, que siguen siendo totalmente machistas. Yo no puedo ser otra cosa que lo que soy: mujer, negra, y lo llevo con orgullo. Y todo eso se lo debo a mi madre, que me ha marcado la libertad.
¿Qué lugar le da el contexto, la actual realidad cubana, a la diversidad sexual?
–Hoy se está hablando más, antes era tabú. Se está hablando sobre los derechos de los homosexuales directamente desde el gobierno. Se van creando también movimientos para proteger los derechos de las personas que eligen parejas de su mismo sexo. Los tiempos cambian, por suerte. Recuerdo que en mi edificio vivían personas que en un inicio me miraban mal porque creerían que estaba enferma, porque había prejuicios todavía. Yo convivía con una mujer que concibió un hijo de una relación de amor y he vivido llevando al niño a la escuela, criándolo desde que tenía 9 meses hasta sus 10 años. Hoy es violinista, es un niño totalmente normal y fue criado por dos mujeres. El niño sufrió no tener un padre y una madre para desarrollarse, pero al mismo tiempo lo vio de otra manera porque tuvo dos madres.
¿Y qué es lo que decís que sufrió?
–Sufrió la separación de sus padres. Y sufrió en el momento de estar en la escuela... aunque tal vez lo sufrimos más nosotras que él, porque los niños son más evolucionados, uno se preocupa mucho más porque hay prejuicios sociales. Pero tal vez yo me preocupaba por cosas que el niño no. Siempre he sido Yusa para él, no he sido ni una tía, ni una prima, sino Yusa. Mis amigos son mayormente heterosexuales y tienen hijos, aunque también tengo amigos gays, pero no es el medio en que más me muevo, porque como ya te dije, no soy sectaria y no creo en lo que nos separa, sino en lo que nos une. Esto ha hecho que en mi propia vida las personas aprendan a respetar el hecho de tener yo una mujer como pareja. Porque siempre lo he llevado con mucha dignidad y todo el mundo, los vecinos, mi familia, la gente que conozco, sabe que yo soy una persona correcta, que no agrede, que no es enferma y soy respetada como ser humano. Claro que eso es fruto del día a día, que es lo más difícil, lo más fácil es aislarse. Lo más fácil y lo más difícil, claro. Podría poner ejemplos de personas de los años ‘30 o ‘40 que fueron por encima de lo que un patrón social imponía. Yo también, soy una persona que nunca se ha escondido. Mi integridad está en lo que soy y en lo que me rodea. Nunca he tenido problemas con mis elecciones. Al no ser problemas para mí lo vivo naturalmente en la sociedad.
¿Cómo es para vos ser parte activa de estos cambios?
–Mira, yo he logrado que las personas que me rodean, y que no han elegido mi tipo de vida, me pregunten, se interesen, quieran saber. Lo peor sería que lo nieguen o que hablen por detrás. Cuando creás relaciones inteligentes es muy fácil, y eso hace que tu espectro vaya creciendo también a nivel social. Hay personas que están reticentes en cuanto al tema, pero te van viendo todos los días y llega un momento en que se hace notorio. A esto me refiero con ser parte activa de esos cambios.
¿Cómo viviste tu primer enamoramiento con una mujer?
–Quedé impactada, me pasó totalmente a un nivel intelectual y nunca me pregunté si era una mujer o un hombre, simplemente fui sensible a esa persona, a ese cerebro, a ese arte. Y ante eso me entregué con libertad. Pero, bueno, ya tenía un background adelantado: mi madre y mi educación. Eso es lo que lo hace más notable: estar bien ubicado en lo que uno es. Lo que uno es debe ser llevado con dignidad porque no puedes cambiarlo.
¿Vos decís que estableciéndote en tu eje, el contexto se acomoda?
–No, no es que se acomoda sino que simplemente no le queda otra. Tú no puedes dejar de ser lo que eres, pero sí creo que en algunas sociedades esto ha costado más porque no es lo habitual. ¿Por qué debe estar mal que dos mujeres decidan tener una relación si lo hacen por amor? Por los patrones sociales. ¿Cuántas personas hubieran sido más felices si hubieran elegido a alguien de su mismo sexo? Yo opto por la felicidad, así como voy por mi arte: sin concesiones de ningún tipo. Porque si voy a hacer concesiones, ¿cómo voy a evolucionar en la sociedad si no evoluciono en mi persona? Lo pienso para mí y asimismo lo pienso para mi sociedad, es decir para Cuba, y si voy a andar escondiendo lo que siento, ¿a dónde vamos a parar si no hay reflejos de nosotros mismos? Yo quiero ser lo mejor para un hijo mío, ir más allá de un modelo hipócrita. Y como te decía, yo no me escondo. Tengo amigos gays que sienten que la misma sociedad los ha llevado a ser sectarios. Organizan una fiesta donde solo pueden entrar personas de su sexo, por ejemplo. ¡Pero si somos una sociedad de hombres y mujeres! Eso no es militancia, es sectarismo y cosas así han hecho que la propia sociedad los margine. El sectarismo nunca ha sumado. Uno debe hacerse respetar en donde está y eso es lo que va a provocar que en el futuro la sociedad te pueda respetar. ¿Que va a llevar tiempo? No importa. Los legados quedan.
Vos viajaste mucho, ¿qué diferencias notás, respecto de la diversidad sexual, entre Cuba y el resto de los países?
–Estuve en varios países de Europa y los hay muy conservadores. Por ejemplo, Inglaterra es muy conservadora como concepto, sin embargo los sectores de diversidad sexual supieron valerse por sobre la sociedad. Hay una gran apertura allí. Y en Cuba hoy también se está hablando. Nosotros somos una nación muy joven, las naciones europeas llevan un poco más de historia y éstos son temas que han llegado como prioridad un poco más tarde. En este momento, en Cuba, ya se habla, incluso, de temas más complejos: no sólo de la unión entre dos personas del mismo sexo sino también de la entrada de un tercero, es decir, de un niño.
¿Vos vivís en La Habana?
–Sí, y estoy aquí desde hace seis meses.
¿Por qué te quedaste acá?
–Porque me tocaba. Soy otra después de Argentina, porque aquí la vida me cambió. Yo nunca había hecho gira por América del Sur, y un gran amigo mío me había vaticinado que este país me iba a cambiar. Yo crecí con Charly García como crecieron los argentinos, para mí Charly es de siempre, no de ahora, y esto habla de una cultura común que nos une. Pero cuando llegué aquí, además, me marcó mucho la comunicación con el público y el tipo de gente, es lo que me hizo editar un disco en este lugar. Este país me acogió como ninguno. Y llegó a mi vida de la manera más insólita, a través de Santiago Feliú, que vivió aquí muchos años. La primera vez que caminé por Corrientes fue al lado suyo. Nunca estuve tanto tiempo fuera de Cuba y, por suerte, también me marcó lo más importante, que es el amor. Es por eso que sigo aquí, porque a mí el país que más me gusta para vivir es el mío. Yo no podría estar en ningún otro si no fuera por una razón tan fuerte como ésta. No es casual, pienso: este lugar me estaba esperando. Estos son los caminos de la vida.
Viernes 16, 23 y 30 de abril a las 21 horas - Café Vinilo - Gorriti 3780 –
Página/12 :: soyhttp://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-1330-2010-04-17.html
17 abril
Eco mediático
Durante la década del 90, signada por la orgía neoliberal al estilo menemista, surgió casi como única contención a tanto libertinaje, el periodismo. Contención ante el desguase y remate del estado, ante la corrupción e impunidad y ante el reinado del tilingaje de toda calaña.
Devorábamos los programas de investigación periodística que hurgueteaban en los laberintos de despachos y oficinas gubernamentales. El reaseguro de que nuestra denuncia sería respondida era exhibirla en el primer medio a disposición. Aun hoy, algunos medios de comunicación, son esgrimidos como un arma por algunos: “¡Te voy a denunciar en el programa de fulano…!!!”. Lo elevamos, al periodismo, a una categoría casi heroica de perro guardián y justiciero de la democracia. Fue así que muchos profesionales de la comunicación social, con el ego inflado, se sintieron a gusto con esa reputación e imagen de mármol inmaculado que la sociedad les concedió sintiéndose huérfana de los distintos poderes del estado. Como era de esperar, a muchos se les subió a la cabeza.
Pasaron los años y los gobiernos, y no somos pocos los que empezamos a advertir que los grandes multi-medios de comunicación y los que trabajan en ellos, en realidad son enormes empresas que solo responden a sus propios intereses y su principal producto o mercancía es la información que ha dejado de ser, para ellos, un bien social. El año pasado, y lo que va de este, hemos sido testigos presenciales de una grosera demostración de cómo los grandes pulpos monopólicos de la información reaccionan al ver amenazados sus intereses económicos y políticos sin importarles que en el proceso se llevan puesto un país.
Claro que todo esto no es novedad para algunos, en todo caso creo que lo novedoso es que, a medida que superamos las distintas coyunturas, nuestra saciedad en su conjunto, salvo ciertos sectores conservadores y sus autómatas repetidores de discurso, va experimentando una especie de paulatina maduración colectiva. En plena adolescencia social descubrimos que “papa Estado” tenía serios defectos y buscamos refugiarnos en ese hermano ilegítimo conocido como cuarto poder. Hoy deberemos seguir en nuestro camino a la adultez, tomando conciencia de que, si bien el Estado y los medios de comunicación son absolutamente necesario en un país que se dice democrático, tendremos que dejar de lanzarnos en brazos de alguien que haga y piense por nosotros; cambiando el paradigma de esta democracia que estamos construyendo, transformándola de representativa a participativa.
También es de destacar la falta de reflejos de amplios sectores de nuestro país (en todos los niveles) ante el cambio del contexto coyuntural que ha desatado un fenómeno que podríamos denominar, de forma futbolera, como un “off side masivo”. Podremos disentir en la lectura, pero deberíamos estar de acuerdo en que este momento y escenario, para bien o para mal, no es el de 8 o 10 años atrás. El devenir de la historia contemporánea de nuestro país ha dado, y está dando, un violento viraje y mas de uno siguió de largo en el camino de la interpretación de la actual realidad repitiendo discursos cuya fecha de vencimiento ya caducó.
Pero volviendo a la confianza siega que muchos todavía le profesan a los medios y sus interlocutores, se puede agregar que la sabiduría popular nos enseña que para muestra basta un botón: Hace un tiempo me encontré con un relato revelador, escrito por alguien que no puede ser acusado de ningún tipo de simpatía política dentro de la escena nacional. En su libro “Seis paseos por los bosques narrativos” de 1996, el semiólogo, docente universitario y escritor italiano Umberto Eco describe lo siguiente: “…El 31 de marzo, dos días antes de que los argentinos desembarcaran en las Malvinas y veinticinco días antes de la llegada de la “Tasck Force” británica, el diario Clarín publicaba una noticia, que parecía llegar de Londres, y según la cual los ingleses habían enviado a aguas argentinas al “Superb”, un submarino atómico.
La Foreign Office había reaccionado inmediatamente diciendo que no tenía ningún comentario que hacer sobre esta “versión”, y la prensa argentina había sacado conclusiones que, si las autoridades gubernativas británicas hablaban de “versión”, quería decir que se estaba ante una fuga de noticias militares harto reservadas. El 1 de abril, precisamente mientras los argentinos iban a desembarcar en las Malvinas, el Clarín anunciaba que el “Superb” tenía 45.000 toneladas y una dotación de noventa y siete hombres especializados en caza submarina…El 4 de abril el submarino (Según los medios de comunicación) ya había sido avistados en proximidades de la costa argentina…El 12 de abril el Clarín anunciaba incluso la llegada, en la misma zona, de un submarino soviético…
…Cuando por fin el cuerpo de expedición inglés estaba de verdad a ochenta kilómetros del teatro de la guerra, y con verdaderos buques de guerra y verdaderos submarinos, he aquí que el “Superb” desaparece: el 22 de abril el Clarín anuncia que habría regresado a Escocia. El 23 de abril el diario Daily Record revela que, en efecto, el Superb había estado fondeado siempre en su base escocesa. En este punto, los periódicos argentinos tienen que cambiar de género, y pasan de la película de guerra a la lucha de espías. El Clarín, el 23 de abril, anuncia triunfalmente que el farol británico por fin había sido desenmascarado…
…Esta historia, que es la historia verdadera de cómo se ha construido una historia inventada, tiene muchas moralejas… …Así pasó con nuestro submarino. Una vez puesto en el discurso, por el discurso de los medios de comunicación de masas, el submarino estaba allá, y como se supone que los medios periodísticos hacen afirmaciones verdaderas sobre el mundo real, cada uno hizo luego todo lo que pudo para avistarlo en algún lugar…”
Sin olvidar el triste papel de los grandes medios durante la última dictadura, digamos que el autor de “El nombre de la rosa” nos está diciendo que si damos por sentada la veracidad inmaculada de los medios de comunicación, nuestro subconsciente tiende a dar por verosímiles realidades que no son tales. Nuestro espíritu crítico descansa en manos de gente y corporaciones que defiende intereses que no solo distan mucho de ser los del ciudadano común, sino que a veces son totalmente opuestos. Es así como los grandes medios de comunicación han instalado un discurso único, inobjetable y disfrazado de “independiente”. Todos los días vemos, oímos o leemos como se inventan “submarinos” de la supuesta realidad. Está en nosotros agudizar los sentidos y estar con la neurona vigilante para, de una vez por todas, emprender el fascinante desafío de ser un país adulto, protagonizando y decidiendo nuestro propio destino. Un país soberano e independiente de falsos padres con terror al “síndrome del nido vacío”.

miércoles, 7 de abril de 2010

“Procesos de Cambio, Análisis y Abordaje de los Conflictos en las Instituciones Educativas”,

“Procesos de Cambio, Análisis y Abordaje de los Conflictos en las Instituciones Educativas”,

SADOP Seccional Entre Ríos invita al curso de actualización docente: “Procesos de Cambio, Análisis y Abordaje de los Conflictos en las Instituciones Educativas”, dictado por la profesora María Marta Pesce, con Resolución del CGE Nº 0781 / 09, la cual otorga el siguiente puntaje:
Docentes de Nivel Inicial, Primario, Especial y Adultos: 0,40 puntos.
Docentes de Nivel Secundario: 0,60 puntos.
Docentes de Nivel Superior: 0,40 puntos.
Está destinado a docentes de toda la provincia, de gestión privada y/o estatal, de todos los niveles y modalidades.
Costo
Afiliados al SADOP…… $ 10 No afiliados……………... $ 60
Fechas
Martes 13 de abril, lunes 26 de abril, miércoles 12 de mayo y lunes 31 de mayo.
Horario de acreditación Horario de clases
17:30 18 a 21 hs
Lugar
Sede SADOP Além 258 (Paraná)
RESUMEN El curso de capacitación "PROCESO DE CAMBIO Y ANÁLISIS DE CONFLICTOS EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS" ha sido especialmente diseñado para dar cobertura a docentes de todos los niveles de enseñanza. Su objetivo es brindar un marco epistemológico y operativo innovador que ayude a entender la problemática de la convivencia escolar, de la comunicación y sus dificultades, la puesta de límites, los prejuicios, la circulación de malestares, la crítica y la queja, los vínculos saludables y los otros vínculos, y comenzar a utilizar las herramientas que permiten entender y resolver las situaciones conflictivas que se presentan a diario en la institución educativa, desde una perspectiva nueva y distinta: la de ser protagonista. En este sentido, el curso no sólo favorece el encuentro con otras personas y contenidos de actualidad y acervo profesional, sino que apunta a que el propio participante pueda nutrirse intelectual y emocionalmente, explorando en su personalidad aquellos aspectos saludables -que debe proteger o consolidar- así como aquellos aspectos que resultan inconvenientes para su salud y su vida de relación.
Los esperamos!!!!!

Liliana Dening Marta Ciarrocca
Secretaria de Prensa y Educación Secretaria General

Contacto:
(0343) 154756249
(0343) 4233080
educacionentrerios@yahoo.com.ar

CAPACITACION 2010

CAPACITACION 2010

CURSO “CREENCIAS Y VALORES – UNA FORMULA DE CAMBIO”
RESOL. 3034/2009 /10 CGE

DOCENTE: NIVEL INICIAL, PRIMARIO ESPECIAL Y ADULTOS 0,30 PUNTOS
DOCENTE: NIVEL SECUNDARIO 0,50 PUNTOS

DESTINATARIOS: DOCENTES, PROFESORES, PRECEPTORES, ALUMNOS AVANZADOS EN CARRERAS DOCENTES
OBJETIVOS

REFLEXIONAR Y TOMAR POSTURAS CLARAS DE LOS VALORES FUNDAMENTALES DESDE EL HACER PERSONAL PARA REFLEJARLOS EN LO PROFESIONAL, COOPERANDO PARA EL DESPERTAR DE HABILIDADES Y DESTREZAS COMO HERRAMIENTAS PARA LA INTERNALIZACION DE LOS VALORES FUNDAMENTALES

INICIO

16 DE ABRIL DE 2010 – 18 HS



INFORMES E INSCRIPCION
CENTRO DE FORMACION PROFESIONAL – SEC PARANA
CALLE ANDRES PAZOS 144 TEL: 431-6000.
CEL 343- 154178636 DE 16:00 A 21:00 HS

domingo, 4 de abril de 2010

La izquierda en el Titanic cubano


Enfoques Domingo 04.04.2010
Intelectuales y política
La izquierda en el Titanic cubano
La reciente muerte del disidente Orlando Zapata renovó las críticas contra el castrismo. Miles de personas, entre ellos intelectuales afines a la experiencia cubana, sumaron esta vez su firma en documentos con reclamos al régimen. ¿Por qué todavía es difícil para la izquierda criticar a Cuba? ¿Por qué ahora algunas voces empiezan a hacerse oír? César González-Calero LA NACION

Quizá la imagen más representativa de la fascinación que suscitó la revolución cubana entre los intelectuales de izquierda sea esa fotografía de 1960 en la que se ve a Jean-Paul Sartre junto al Che Guevara en La Habana. El pensador francés está sentado en el sofá del despacho del revolucionario argentino, y éste lo mira desde la altura que le proporciona su butaca. Como asegura el ensayista cubano Iván de la Nuez en su libro Fantasía Roja , hay algo de sumisión en la postura de Sartre hacia el miliciano más popular del planeta. Desde entonces, legiones de intelectuales de izquierda desfilaron por Cuba, deslumbrados por el poder de seducción del Che y del otro santo laico de la revolución: Fidel Castro. Los abusos del régimen, desde el tragicómico "caso Padilla" hasta la reciente muerte del disidente Orlando Zapata, fueron dejando en el camino a antiguos compañeros de viaje de una revolución que derivó hacia un sistema autoritario. Pero la fascinación continúa todavía hoy para una parte de la izquierda.

La muerte de Zapata tras una prolongada huelga de hambre ha generado un reguero de críticas a ambos lados del Atlántico. El manifiesto "Yo acuso al gobierno de Cuba", impulsado por el periodista catalán Joan Antoni Guerrero, ha recibido ya más de 40.000 adhesiones. La flamante premio Nobel de Literatura Herta Müller ha estampado su firma junto a la de un numeroso grupo de intelectuales y artistas de izquierda, como el escritor Antonio Muñoz Molina, el historiador Ian Gibson, los cantantes Víctor Manuel y Ana Belén o el cineasta Pedro Almodóvar. Algunos de los firmantes, como Víctor Manuel y Ana Belén, militaron en partidos comunistas hace años. En la Argentina también se han alzado voces progresistas por la misma causa. Autores como Guillermo O´Donnell, Beatriz Sarlo o Claudia Hilb, entre otros, acaban de plasmar sus firmas en una declaración a favor de los derechos humanos en la isla (ver nota aparte).
"Firmé esa carta porque estoy a favor de la legalidad democrática y de la universalidad de los derechos humanos, en Cuba o en Birmania", explica a Enfoques Muñoz Molina desde Nueva York. "Estoy en contra de la dictadura de Castro no a pesar de que soy de izquierdas, sino porque lo soy; ser de izquierdas no me parece que sea alabar a un tirano", añade el académico español.

La huelga de hambre que lleva a cabo otro opositor cubano, el periodista Guillermo Fariñas, ha encendido las alarmas en la propia isla. Pablo Milanés, una de las voces emblemáticas de la revolución, llegó a decir recientemente que si Fariñas moría, habría que condenar al presidente cubano, Raúl Castro, "desde el punto de vista humano". Mucho más comedido fue el otro gran exponente de la nueva trova, Silvio Rodríguez, al reclamar hace unos días cambios urgentes en la isla. Algo parecido ya lo expresó el propio Raúl cuando llegó al poder hace dos años. Pero los cambios no llegan.

Las ilusiones perdidas
Lo que sí ha cambiado en los últimos tiempos es la actitud de algunos intelectuales de izquierda, que fueron rompiendo su silencio sobre Cuba a medida que el régimen hacía más visible su propia decadencia. Tras la desintegración de la URSS, a principios de los años 90, Castro fue enrocándose ideológicamente mientras la economía de la isla se desplomaba progresivamente.

El escritor y periodista español Juan Cruz relata desde Madrid cómo fue su particular desencuentro con la revolución cubana: "Cuando me di cuenta de veras de que lo que nos habían contado no era cierto, o no lo era para mí en absoluto, fue cuando fui a Cuba en 1990. Vi entonces la degradación del proyecto, la humillación hiriente a la que se sometía a los ciudadanos cubanos en nombre de una revolución que ya había perdido todo glamour. Me dio pena porque era el final abrupto de las ilusiones perdidas, la señal del fracaso de una generación y de varias generaciones".

Para el ensayista cubano Rafael Rojas, la visión idílica del socialismo cubano en ciertas zonas de la izquierda tiene su origen "en el peso que tuvo la revolución cubana en la formación ideológica de varias generaciones". El autor de Tumbas sin sosiego , exiliado en Ciudad de México, cree que el desencuentro actual entre una parte de la izquierda y el régimen radica en que la mayoría de los intelectuales progresistas no defiende hoy el partido único o la ideología marxista-leninista para ninguno de sus países.

Pero el régimen cuenta todavía con apoyos relevantes, como los de Gabriel García Márquez o José Saramago, ambos premios Nobel de Literatura. O como el del intelectual hispano-francés Ignacio Ramonet, autor del libro Cien horas con Fidel , una extensa y complaciente entrevista con el líder cubano que fue revisada minuciosamente por Castro antes de su publicación en 2006.

A Muñoz Molina le resulta curioso que tantos escritores "estén dispuestos a renunciar, en nombre de sus principios, a la libertad de expresión... de otros, concretamente los cubanos". El caso de Cuba demuestra, según el autor de El jinete polaco , que una parte de la clase intelectual europea y latinoamericana "no asume de corazón los postulados democráticos sin los cuales ellos no pueden trabajar, por ejemplo, la libertad de pensamiento y expresión". "Yo no soy quién para marcarle reglas a nadie -apunta Muñoz Molina- pero a mí mismo me aplico la siguiente: no defenderé nunca un régimen en el que yo mismo no pueda ganarme la vida escribiendo libremente".

De la visita de Sartre y su compañera Simone de Beauvoir a Cuba entre enero y febrero de 1960 surgió Huracán sobre el azúcar , la obra fundacional que abriría el camino a otros intelectuales sobre el compromiso de la izquierda con una revolución que daba sus primeros pasos en el proceso de reformas sociales. Las mejores plumas de la década del 60 se volcaron con Cuba en esos primeros momentos de romanticismo revolucionario: Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar, Fuentes, Goytisolo, Debray, Sontag, Enzensberger, Duras... La lista es infinita. Todos querían glosar la gesta de una revolución que se les había negado en sus respectivos países. Todos se subieron a ese hechizante buque caribeño y pocos vieron entonces los icebergs que, como cantaría más tarde Enzensberger en su poema épico "El hundimiento del Titanic", acechaban ya la hermosa bahía de La Habana.

"No olviden que los intelectuales no se encuentran jamás felices en ninguna parte. Cuba es su paraíso y yo les deseo que se quede así, que siga siéndolo", escribió Sartre en Huracán sobre el azúcar . Un paraíso al que el filósofo le daría la espalda diez años más tarde. Los huracanes, sin embargo, permanecieron durante décadas en la isla del azúcar. Como un ciclón enfurecido, Fidel Castro sacudió los cañaverales ideológicos del país hasta dejar la revolución irreconocible: el cierre de Lunes de Revolución (la elogiada revista cultural dirigida por Guillermo Cabrera Infante), la "gran ofensiva revolucionaria" que acabó con los pequeños comercios, la creación de las UMAP, los campos donde se encerraba a homosexuales e "inadaptados", la progresiva sovietización del régimen... Demasiado viento huracanado.

Pero fue la detención del poeta Heberto Padilla en 1971 la gota que colmó el vaso, provocando la primera cosecha de deserciones de intelectuales de izquierda. Padilla, que había defendido tres años antes una obra de Cabrera Infante, fue acusado de contrarrevolucionario por cuestionar la política cultural del régimen e "invitado" a retractarse públicamente de su premiado libro Fuera de juego .

En uno de sus libros de memorias, En los reinos de taifa , Juan Goytisolo relata la parodia del juicio a Padilla y el cisma que originó entre los intelectuales que apoyaban la revolución. "El montaje teatral del esperpéntico mea culpa de Padilla en la sede de la Uneac [Unión de Escritores y Artistas de Cuba] era un grotesco reflejo caribeño de las célebres purgas de Moscú", escribe Goytisolo sobre el juicio al poeta, en el que éste confesaba que había sido "injusto e ingrato" con Fidel y ensalzaba, con un sarcasmo casi suicida, la "esforzadísima" labor de los "muy inteligentes" agentes de la Seguridad del Estado.
El grupo de escritores afines a la revolución que se había conformado en París en torno a la revista Libre reaccionó con estupor. En una carta abierta a Castro muy respetuosa, medio centenar de intelectuales lamentaron la persecución sufrida por Padilla. García Márquez se desmarcó de la declaración, pero Sartre, Simone de Bea
duvoir, Sontag, Vargas Llosa y Goytisolo, entre otros, exigieron una explicación al máximo líder.
Fidel les respondió lanzándoles otro cicloncito: los firmantes no eran más que "ratas intelectuales, basura, agentillos del colonialismo". Corría el año 1971 y fue el final del hechizo tropical para muchos, incluido Sartre. A una segunda carta de repulsa se sumaron Resnais, Pasolini y Rulfo, mientras Gabo y Cortázar decidían continuar a bordo del barco castrista.

A Castro, las deserciones de Sartre, Goytisolo, Vargas Llosa y compañía lo dejaron incólume. Contaba todavía con el respaldo de figuras como Gabo. O como Régis Debray. En su libro ¿Revolución en la Revolución? , el filósofo francés se convierte en el mejor ideólogo del castrismo-guevarismo. Al contrario que los "intelectuales de salón", Debray conjuga la teoría con la praxis, Althuser y el foquismo guerrillero, la pluma y la pistola, como lo demuestra al enrolarse en la revolución permanente del Che y al purgar varios años de cárcel en Bolivia. Treinta años más tarde, el elegido de Castro también abandonaría el Titanic caribeño.

Pero los icebergs totalitarios habían asomado en el Caribe una década antes del "caso Padilla". En junio de 1961, Castro pronunciaba sus célebres "palabras a los intelectuales": "¿Cuáles son los derechos de los escritores y los artistas, revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada". Ese vendaval lo notaron escritores autóctonos como Cabrera Infante, Virgilio Piñera, José Lezama Lima o Reinaldo Arenas. Este último logró escapar de la isla durante el éxodo de Mariel, en 1980, tras haber sufrido el acoso del régimen durante el período conocido como el Quinquenio Gris (1971-76), en el que se marginaba a aquellos artistas e intelectuales que no cumplieran con los "parámetros políticos y morales" de la revolución. Como Piñera, Arenas estaba en la mira del régimen por su condición de homosexual, considerada una "patología social" por los milicianos de verde olivo.

La primavera de 2003 marcó otro punto de inflexión en el desencuentro entre Castro y los intelectuales. Las severas condenas a 75 disidentes provocaron la repulsa de un nutrido grupo de escritores como Günter Grass, Carlos Monsiváis, Muñoz Molina o Juan Cruz, entre otros. La protesta pasó algo inadvertida por la coincidencia con el inicio de la guerra de Irak. Unos días después de que se divulgara la declaración de los intelectuales, el régimen fusilaba a tres secuestradores de una lancha de pasajeros que pretendían huir a Estados Unidos. La carta abierta publicada entonces por un fiel seguidor del castrismo como José Saramago levantó ampollas en el Palacio de la Revolución. "Hasta aquí he llegado con Cuba", escribió entonces Saramago. Tras una ofensiva diplomática del régimen, el Nobel portugués, comunista de la primera hora, volvería a subirse al crucero castrista seis meses después. El silencio de García Márquez fue, una vez más, notorio, lo que le valdría la reprobación pública de Susan Sontag [ver aparte].

La deriva autoritaria


Convaleciente de una grave enfermedad desde 2006, Castro no tiene hoy la misma capacidad de reacción que hace siete años, cuando logró no sólo revertir la "deserción" de Saramago sino también movilizar a sus huestes. Como si vivieran todavía en 1961, artistas e intelectuales cubanos como Silvio Rodríguez, Alicia Alonso o Senel Paz cerraron filas con el régimen y firmaron un manifiesto en el diario Granma en el que justificaban los fusilamientos y las detenciones bajo el eterno argumento de la defensa de la patria y la isla asediada por Washington. Ni rastro de autocrítica ante el carácter totalitario del régimen.

Para Juan Cruz, las evidencias de esa deriva autoritaria son tan grandes como las graves evidencias que formaban parte del paisaje del franquismo. "Ahora no hace falta mirar demasiado para darse cuenta de que el proyecto revolucionario no es ya ni una reliquia, y lo siento", se lamenta el autor de Egos revueltos . Rojas coincide con Cruz: "La revolución cubana fue una cosa y el totalitarismo cubano es otra".

Pero incluso esa primera etapa de la revolución, donde los avances sociales iban de la mano de una política de mano dura en el terreno de las ideas, despierta la incertidumbre entre algunos intelectuales. "Tengo mis dudas de que un sistema educativo o sanitario puedan funcionar eficazmente sin el imperio de la ley y los controles democráticos" advierte Muñoz Molina.
El buque oxidado de la revolución cubana, hundido entre bancos de arena coralina, todavía vende pasajes a aquellos que nunca quisieron prestar atención al premonitorio Canto III del poema de Enzensberger: "Y miré hacia fuera distraído sobre el muelle del Caribe, y allí vi, mucho más grande y más blanco que todas las cosas blancas, muy lejos... vi el iceberg, alto, frío, como una helada Fata Morgana, deslizándose hacia mí, lento, inexorable y blanco".

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Los nuevos incondicionales
Hechizado por la figura de Fidel Castro, Oliver Stone aterrizó en Cuba en 2003 para filmar el gran retrato del líder de la revolución. Tuvo la mala fortuna de que el rodaje de Comandante coincidiera con la ola de represión de ese año. A su productora, HBO, no le gustó que el director no incluyera la voz de la disidencia y lo envió de vuelta a la isla para rodar otro documental, pero en Looking for Fidel el protagonista volvió a ser el mismo. Buscando otro tipo de experiencias, más arqueológicas que políticas, también bajo la sombra del hechizo, Ry Cooder y Wim Wenders recalaron en las ruinas habaneras para armar la historia de una orquesta que nunca existió. Ibrahim Ferrer trabajaba de limpiabotas cuando Cooder fue a buscarlo para que cantara en Buena Vista Social Club . Y el gran Compay Segundo había salido del ostracismo hacía poco gracias a un productor español.