El uso y el usufructo del espacio público.
La ciudad de Nogoyá ha emprendido a través de la Municipalidad una tarea difícil. La educación vial. Dado el gran aumento de los ciclomotores y los acontecimientos trágicos sucedidos con ellos era menester comenzar con la educación vial. La cual alcanza a todos los miembros de la ciudad, tanto conductores de ciclomotores, automóviles, ciclistas como peatones.
Como en toda ciudad democrática, donde se reúnen personas para convivir en pleno ejercicio cívico a través de los deberes y derechos, se ha lanzado un cuerpo de Inspectores Municipales del Area Transito, los cuales han realizado una tarea de concientización junto con las campañas publicitarias que se emiten por el canal local.
Paradójicamente este mensaje educativo no es oído por un sector de la sociedad; los conductores de autos (la mayoría no todos) y los comerciantes nocturnos, también algunos.
Los comercios nocturno (bares, pub, pizzería, heladerías, etc.) ubicados en distintas zonas como la Plaza Libertad, Peatonal San Martin y alrededores, Avenidas, ocupan el espacio PÚBLICO para usufructuar con él. Es decir ganar dinero. Ocupan con mesas y sillas el lugar destinado para los peatones, el estacionamiento para motos o simplemente la circulación de vehículos.
La cuestión es la siguiente, los peatones quieren circular por la vereda pero esta está ocupada por los comercios que tienen horario nocturno, por lo que tienen que bajar a la calzada para transitar aun sea en la “peatonal”. Los motociclistas se indignan al ver como a ellos les cobran multa por no usar el casco o estacionar en lugares no habilitados para tal fin, normas éstas perfectamente reglamentarias y cuya infracción debe ser sancionada; mientras que los conductores de autos circulan con toda comodidad sin el uso del cinturón obligatorio, con menores en el asiento de acompañante, es más con bebés de meses de nacidos en sus brazos mientras conducen, bebiendo alcohol, sin luces reglamentarias, personas que ya no deben conducir por su edad y pese a ello lo siguen haciendo en autos ultimo modelo, que en algunos casos provocan accidentes por su falta de maniobrabilidad y parece el colmo pero es realidad y no novedad, que los vehículos estacionen en el lugar destinado para las motos.
¿Hasta quiénes llega la educación vial?, ¿Hasta quiénes llegan las obligaciones inherentes a la misma? ¿Es decir las normas son para unos ciudadanos y para otros no? ¿Qué clase de educación vial es aquella que permite semejantes desfasajes?. Desfasajes éstos que llevan a niveles de discriminación puesto que en una sociedad que favorece a un sector de la población y persigue a otros podemos decir que no existe la justicia social. O debemos pensar que hay una lógica económica por sobre una lógica cívica?.
Parece ser que los inspectores de tránsito de nuestra ciudad solo están habilitados para labrar actas a los motociclistas que no usan casco. En tanto otras infracciones que pueden perjudicar a terceros además del conductor del vehículo pasan.
Estamos de acuerdo en que la educación vial ayuda a prevenir accidentes. Estamos de acuerdo en que las infracciones se pagan y en que haya gente para sancionarlas. Pero no estamos de acuerdo en que sea solo a un sector reducido de la población, en que las multas por infracción solo alcancen a los motociclistas y no a los irresponsables conductores de vehículos.
Si queremos que los peatones circulen por la vereda y crucen la calle por la zona marcada, no dejemos que los comercios nocturnos ocupen esos lugares, y si cometen la infracción que paguen.
Los ciudadanos tenemos deberes, si circulamos en ciclomotor de llevar casco. Si estacionamos de que la zona para tal fin este demarcada. Si caminamos que sea por la vereda. El Municipio tiene la obligación y el deber de dejar libre esos espacios.
Leandro A. Taborda
D.N.I. 32992169
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